Eficientes y productivos, estas son las características de la nueva generación de robots que harán crecer tu empresa. Y lo mejor: en colaboración con el resto de los miembros de tu equipo.

Por Leo Peralta

Los robots, esas máquinas retratadas en la pantalla grande como amigos de los humanos –el carismático R2-D2 en Star Wars– o como terribles antagónicos –el T-1000 en Terminator–, en la realidad se han integrado cada vez más a las estructuras de trabajo de las empresas. Tan solo en 2018 en el mundo se vendieron 422 mil robots, cuando cinco años atrás la cifra apenas rebasó 178 mil unidades.

De acuerdo con la International Federation of Robotics, la mayor parte de los robots son empleados en sectores como la manufactura automotriz, eléctrica y electrónica. Pero otras industrias, como la manufactura ligera e incluso, el sector servicios, comienzan a ver la llegada de una nueva generación de colaboradores mecánicos llamados cobots.

Robots colaborativos

Los cobots, a diferencia de sus colegas en la industria pesada, pueden convivir con humanos codo a codo. Así es la experiencia laboral de Baxter, un robot producido por la empresa Rethink Robotics, que posee un cuerpo acolchado y sus brazos están programados para detectar y evitar el contacto violento con seres de carne y hueso.

Una de las grandes ventajas de los cobots, además de su versatilidad –pueden realizar una diversidad de tareas de ensamblaje ligero y su programación es más sencilla que los robots industriales tradicionales–, está en su costo: una unidad Baxter cuesta desde 25 mil dólares. En tanto un robot soldador para la industria pesada puede tener un precio superior a 120 mil dólares.

Dilema robótico

A medida que cobots y nuevas generaciones de robots más competitivos incursionan paulatinamente en la agroindustria, construcción y servicios de salud, surge una duda por parte de los empresarios: ¿comprar o arrendar un robot?

Las empresas productivas suelen adquirir robots por medio de arrendamiento. Pero también en el mercado hay opciones de Robots-as-a-Service (RaaS), que permiten una adquisición de servicios de robótica sin asumir un costo de adquisición y mantenimiento inherente a su propiedad.

Considera que los robots son activos al igual que otros equipos de trabajo, como un vehículo o un controlador lógico programable (PLC). Sin embargo, su vida útil varía drásticamente de modelo a modelo, dependiendo del tipo de robot, la tarea que desempeñe y el mantenimiento que requiera.

La ventaja es que, debido a la flexibilidad de la nueva generación de robots, estos pueden ser adaptados para ejercer nuevas funciones dentro del piso de producción. Esto permitirá que tu empresa crezca gracias a colaboradores eficientes y productivos, aunque no todos tomen su hora de descanso con el resto de sus compañeros.

Ahora que conoces más acerca de cómo los robots pueden convertirse en activos altamente productivos para tu empresa, explora qué opciones de financiamiento hay para adquirir lo último en tecnología.