La versatilidad es la característica que define el pasado y el presente de las tablets. Pero, ¿cuál será su futuro? Consolidarse como herramientas de trabajo innovadoras y de alto desempeño.

Por Leo Peralta

El debut de la primera tablet (entendida como una computadora que consta esencialmente de una pantalla táctil) probablemente ocurrió en 1968. En aquel año, un aparato similar apareció breves segundos en la película 2001: Odisea del espacio, mostrando a los astronautas de la nave espacial Discovery noticias de un lejano planeta Tierra.

Desde entonces, la tablet es un dispositivo en busca de múltiples necesidades por resolver:

  • Comunicación.
  • Entretenimiento.
  • Comercialización de productos y servicios.
  • Trabajo colaborativo.
  • Transacciones financieras.

Así, una tablet se ha convertido en la mejor compañía para navegar por redes sociales, ver una serie a través de una plataforma de streaming o escuchar música. Aunque gracias a nuevas características como cámaras de alta resolución y reconocimiento facial, tanto en el presente como en el futuro se vislumbra más bien como una herramienta de trabajo.

El pasado de las tablets

En enero de 2010, Steve Jobs, cofundador de Apple, preguntó al público que lo escuchaba en una de sus legendarias intervenciones: ¿existe espacio para una tercera categoría de aparatos entre una laptop y un smartphone? Para Jobs, la respuesta se llamaba iPad.

A pesar de la multitud de dispositivos en el mercado que tratan de responder esta pregunta, quizá para algunos usuarios, una tablet aún no ofrece una experiencia completa como una laptop o smartphone:

  • Demasiado pesada para sostenerla en las manos por mucho tiempo.
  • Poca precisión para usar los dedos para dibujar o escribir en la pantalla (el deseo inicial de Jobs).
  • Una pantalla pequeña que no permite apreciar al máximo los contenidos audiovisuales.
  • Y hasta hace poco tiempo, su capacidad de procesamiento era inferior a la de las computadoras (portátiles y fijas) con las que suele compararse.

De hecho, según Statista, si bien en el último trimestre de 2013 el mercado de tablets creció a su máximo punto, desde entonces se ha mantenido estable con una ligera tendencia a la baja. Sin embargo, parece que estos dispositivos podrían encontrar un nuevo nicho por explorar.

Presente y futuro de las tablets

Hoy, las tablets se han ganado un lugar importante como herramienta de trabajo. Y su futuro en el campo laboral dependerá de cómo algunas funciones que ya tienen en el presente lograrán hacerse más eficientes y populares en los próximos años:

  • Para registrar datos: en hospitales para llevar el control puntual de cada paciente o para realizar encuestas de todo tipo.
  • Para consultar documentos técnicos: algunas empresas como Boeing han dotado a sus empleados con tablets para consultar de manera rápida documentación técnica necesaria para realizar ajustes o verificar los procesos de manufactura.
  • Como dispositivo de medición y control: las tablets cuentan con cámaras y micrófonos. Pero también tienen una diversidad de sensores que pueden usarse, por ejemplo, para medir y controlar la temperatura de sistemas de calefacción.

Gracias a estas nuevas funciones, ya no solo usarás la tablet para ver tus películas favoritas el fin de semana. Seguramente en tu empresa es una herramienta que poco a poco aprovechas más. Comparte en los comentarios qué nuevas actividades resuelves con tu tablet en el trabajo.