Abrir espacios para la toma de decisiones en más empresas o emprender son clave para que el liderazgo femenino desarrolle su potencial y hacer crecer los negocios en México.

Por staff

¿Cómo superar los obstáculos que impiden a las mujeres alcanzar sus metas profesionales? La respuesta está en la consolidación del liderazgo femenino. Para empezar, este debe promoverse desde las mismas organizaciones por medio de prácticas que fomenten la equidad de género en el mundo de los negocios.

México ocupa el lugar 40 en el Índice de Emprendimiento Femenino, de acuerdo con la Asociación de Emprendedores de México (ASEM). Además, lograr la equidad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas es uno de los asuntos prioritarios en la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Sin embargo, aún queda camino por recorrer y mayores espacios por conquistar para las mujeres. Quizá el reto principal es que el liderazgo femenino se vea reflejado en más puestos de toma de decisiones en más empresas.

Más emprendedoras

Si bien el panorama ha mejorado en los últimos años, sólo 25% de las empresas en América Latina tiene talento femenino en un cargo gerencial, según Mujeres directivas: construyendo un plan para la acción, reporte elaborado por la consultora Grant Thornton en 2019.

Brecha salarial, discriminación, acoso y poca flexibilidad laboral son algunos de los problemas que enfrentan las mujeres dentro de las organizaciones. Por lo que, ejercer el liderazgo femenino bajo estas condiciones puede resultar imposible, convirtiendo al autoempleo o emprender un negocio en alternativas con mayor potencial.

Diseñar un espacio seguro y establecer normas con perspectiva de género son motivos importantes para que las mujeres decidan fundar sus propias empresas e inspirar el liderazgo femenino desde arriba. En México, tres de cada cinco nuevas pymes son dirigidas por mujeres, lo que representa una fuerza laboral que aporta 37% al Producto Interno Bruto (PIB).

Nuevos financiamientos

De acuerdo con el Banco Mundial, 70% de las pymes en manos de mujeres son excluidas por las instituciones financieras o no consiguen servicios financieros con las condiciones adecuadas para satisfacer sus necesidades.

Entre las principales barreras para la obtención de un financiamiento formal está la falta de títulos de propiedad o bienes que pudieran funcionar como garantía, así como la falta de historial crediticio. Por lo que, la oportunidad está en que las instituciones reestructuren algunos de sus productos financieros bajo un enfoque de género. Hay que tomar en cuenta que, de acuerdo con la ASEM, las mujeres registran una mejor experiencia de pago ante las compañías financieras.

Ya sea en un cargo directivo o al frente de un negocio propio, las mujeres pueden impactar positivamente en el crecimiento de las pymes. Promover prácticas con perspectiva de género en las organizaciones contribuirá a la reducción de las barreras existentes y a un desarrollo económico responsable.

Y tú ¿qué prácticas llevas a cabo para fomentar el liderazgo femenino en tu empresa? Comparte tu experiencia en los comentarios.