Antes de ‘aceptar’ los términos y condiciones de cualquier aplicación o plataforma digital, aquí te decimos cómo proteger tu información privada al compartirla.

Por Arianna Jiménez

A partir de los recientes cambios en las políticas de manejo de datos personales por parte de plataformas como WhatsApp e Instagram, los usuarios comenzaron a preguntarse: ¿Qué hacen las empresas con la información que les comparto?, ¿la usan de manera correcta?

El primer problema de esta inquietud surge porque estamos habituados a aceptar los términos y condiciones sin leerlos; desde dar de alta una cuenta de correo electrónico hasta para actualizar el software que utilizamos. Según una investigación de Visual Capitalist, publicada en Infobae, 97% de las personas encuestadas entre 18 y 34 años acepta las condiciones de las aplicaciones sin leerlas.

En el caso de WhatsApp sobre el cambio en su política de uso de datos, la noticia se hizo tan viral que, en solo tres días, la aplicación de mensajería en línea Telegram fue descargada por 25 millones de usuarios, de los cuales, 20% son provenientes de Latinoamérica.

Frente a esta situación, la estrategia adecuada para toda empresa es basar el manejo de datos personales en la transparencia. A partir de ello, generar una relación de confianza plena con sus usuarios y clientes, para mantenerla en el largo plazo.

¿Qué son los datos personales?
Es la información que nos identifica en los social y económico. Se divide en cuatro categorías, de acuerdo con el Uso de Datos Personales de la Policía Federal:

  • De identificación: nombre, domicilio, teléfono, CURP, fecha de nacimiento, edad, etc.
  • Académicos: nivel de educación, número de cédula, etc.
  • Patrimoniales: cuentas bancarias, información fiscal, historial crediticio, etc.
  • Laborales: mail, puesto, domicilio, y teléfono.

En cambio los datos personales sensibles describen nuestro lado más humanos, como la religión, opinión política, origen racial, información de salud o genética.

Todas las empresas particulares que realicen operaciones con datos personales de sus usuarios son regidas en México por la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. Y la entidad encargada de velar por los intereses de los dueños de la información es el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

La interacción en formatos digitales presenta grandes retos que las autoridades de todos los países deben estar dispuestos a afrontar. Por el momento, la alternativa que tenemos es actuar con responsabilidad en el manejo de datos propios y ajenos, así como analizar a detalle las políticas de privacidad de las marcas que consumimos.

¿Has tenido una mala experiencia al compartir tus datos personales en alguna plataforma digital? Comparte tu respuesta en la sección de comentarios.