Esta guía de recomendaciones prácticas te ayudará a hacer una inversión inteligente para mejorar tu trabajo desde casa, con la comodidad de un buen asiento.

Por Leo Peralta

Ha pasado casi un año desde que millones de personas que laboraban en oficinas tuvieron que mudar su operación diaria e instalarse en casa. Si es tu caso, quizá hoy –o desde hace unos meses– ya comienzas a sentir no solo el peso del confinamiento, sino la incomodidad de la silla que utilizas para trabajar durante horas.

Sillas del comedor, sofás, bancos de cocina y hasta la cama son algunas de las opciones que seguramente adoptaste para hacer home office. Por eso, no extraña que, según Google Trends, desde marzo del año pasado se han incrementado en México las búsquedas relacionadas con el dolor de espalda.

Además, toma en cuenta que estas alternativas de asiento, al no estar diseñadas para lo que las ocupas actualmente suelen generar consecuencias negativas. Desde dolores e incomodidades hasta causar tensiones en los sistemas muscular y óseo.

¿Para qué sirve una silla ergonómica?

Una silla ergonómica es una solución de largo plazo si realizas tu jornada laboral completa desde casa, ya que precisamente evita malas posturas, incomodidad o dolor. Esto gracias a que puede ajustarse a la forma y movimientos del cuerpo humano.

Renueva tu silla de trabajo
Antes de comprar el primer modelo de silla para home office que encuentres en venta, considera que hay marcas que se promocionan como ergonómicas sin serlo. Según Canadian Centre for Occupational Health & Safety, una silla ergonómica cumple con los siguientes requisitos:

– Ajustable. Permite cambiar la altura del asiento, la posición y altura de los descansabrazos, así como su ángulo de inclinación.

– Soporte lumbar. Debe tener un respaldo lo suficientemente rígido para soportar la región de la baja espalda.

– Estabilidad. El Departamento de Environmental Health and Safety de la Universidad de Pittsburgh señala que la silla debe tener por lo menos cinco puntos de contacto con el suelo para evitar inclinaciones o movimientos súbitos.

– Materiales resistentes. El asiento, en particular, debe estar hecho con materiales que no se deformen bajo el uso prolongado.

¿Sabes cómo usar adecuadamente una silla ergonómica?

Mayo Clinic comparte una guía práctica del correcto sentado:

  • Los pies deben estar firmemente apoyados en el suelo.
  • El asiento tiene que estar a una altura que mantenga las rodillas a la altura de la cadera.
  • Los descansabrazos deben estar lo suficientemente altos para apoyar los codos, pero sin causar tensión en los hombros.
  • Aunque una silla ergonómica permite distintos niveles de reclinado, lo ideal es mantener la espalda en un ángulo lo más cercano posible a 90 grados con respecto al suelo.

Hoy, bajo la nueva normalidad, en lugar de conocer y probar sillas en puntos de venta físicos, puedes revisar los comentarios de los usuarios en internet y si ya elegiste la silla ergonómica ideal para ti, comparte tu experiencia en los comentarios.